viernes, 9 de septiembre de 2011

Otoemisiones Acústicas - Epidemiologiaescobar

La detección temprana de problemas de audición en el bebé pequeño a través del examen físico y de los antecedentes del bebé no alcanzan para descartar o no déficit auditivo.

La gran mayoría de los bebés sordos al nacer presentan un examen físico normal, lo que hace muy importante evaluar la audición a temprana edad por medio de los test auditivos.



Respaldan esta conducta preventiva, de realizar a todo recién nacido el estudio de otoemisiones acústicas la alta frecuencia de déficit auditivo a esta edad que no se detecta clínicamente.



Un 10% de los recién nacidos tiene el riesgo de padecer de algún grado de discapacidad, de éstos, el 30 a 50 % tienen un déficit auditivo.



La falta de diagnostico temprano como así también de tratamiento a temprana edad afectará el desarrollo del lenguaje y del habla con sus consecuencias futuras en el desarrollo social, emocional, intelectual, cognitivo y académico del niño que lo padece.



El test de otoemisiones acústicas, evalúa la función del sistema auditivo periférico, principalmente la cóclea, la cual se afecta con más frecuencia en la hipoacusia neurosensorial.

Las células que componen a la cóclea producen unos ecos cuando son expuestas a ondas sonoras.

El test de otoemisiones acústicas registra estos ecos por medio de un pequeño micrófono que se coloca en el conducto auditivo externo del bebé, en respuesta a los sonidos emitidos por el aparato.

Para recordar:

La detección temprana de trastornos auditivos es muy importante.

En todo recién nacido se debe realizar el test de otoemisiones acústicas.

Los bebés recién nacidos con factores de riesgo para el desarrollo de hipoacusia (pretérmino, asistencia respiratoria mecánica, ictericia grave, infecciones congénitas, etc ) deberán ser controlados periódicamente si el resultado del estudio fue normal. Se recomienda cada 6 meses hasta los 3 años de edad.

En aquellos bebés que el resultado de las otoemisiones acústicas fuera patológico deberá ser evaluado por el especialista.

Fuente: PRONAP módulo 1 – 2010 Discapacidad sensorial.

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Más información sobre Otoemisiones acústicas



En el oído interno existen unas células llamadas "sensoriales", que tienen la características de transformar el sonido que reciben del exterior en impulsos eléctricos

Estos impulsos eléctricos a su vez serán trasmitidos al cerebro a través del nervio Auditivo, además una parte de esta células sensoriales (cocleares) tienen la propiedad de producir también sonido.



A este sonido que puede ser espontáneo o provocado por un estímulo acústico, es posible detectarlo con un pequeño micrófono colocado en el conducto auditivo externo.

Estos sonidos que nacen en el oído son las otoemisiones acústicas.



En el año 1978 David Kemp, del Instituto de Laringología y Ontología de Londres Inglaterra, (ILO), describe las otoemisiones acústicas.

Kemp, basó sus investigaciones en los estudios de Gold, del año 1940, quien refería que la cóclea era capaz de concentrar energía sonora.



David Kemp, buscaba investigar las características micromecánicas activadas de la cóclea. Esta, emite sonidos que son transmitidos al conducto auditivo externo, donde se pueden registrar y grabar.

Este tipo de emisiones o también llamadas ecos cocleares, son las denominadas otoemisiones acústicas.



Las aplicaciones de las Otoemisiones Acústicas sirven para la evaluación del sistema auditivo de manera rápida, poco invasiva y segura.



Una característica destacada es que este estudio puede ser realizado en neonatos e incluso en bebés prematuros



Las otoemisiones acústicas son una prueba objetiva para la detección temprana de hipoacusia y sordera.





En síntesis





Las Otoemisiones Acústicas, son sonidos producidos por la actividad coclear en todo sistema auditivo normal.

Es un método objetivo, no invasivo, que nos permite detectar tempranamente la pérdida auditiva en neonatos.



En Argentina el Ministerio de Salud de la Nación avala la indicación en bebés a través de la Ley Nacional 25.415 como screening auditivo universal.

Dicha ley fue sancionada el 4 de Abril de 2001, promulgada parcialmente el 26 de Abril de 2001 y publicada en el boletín oficial el 3 de Mayo de 2001

En muchos países se realizan en forma obligatoria pruebas para la detección de hipoacusia a todos los recién nacidos.


Que equipo se usa para realizar Otoemisiones Acusticas

El equipo que se utiliza para el registro de las O.E.A.(otoemisiones acústicas) se compone de una sonda acústica , que contiene dos micrófonos y un parlante, al cual se le agrega un cabezal de goma diseñado para la colocación en el conducto auditivo (eartip), con las característica de ser adaptado a cualquier conducto auditivo externo (sea bebé o adulto)

Las otoemisiones acústicas pueden realizarse en bebés recién nacidos e incluso prematuros de bajo peso a las pocas horas de haber nacido.

Limitante para este estudio es el tamaño del conducto auditivo externo por tal razón se trata en lo posible que los niños tenga más de 2000 grs (2 kg) de peso.


Indicaciones de las Otoemisiones acústicas

• Todo bebé a partir de las 48 hs de vida y en lo posibles antes del 3° mes de vida.

• Todo niño deberá ser evaluado auditivamente (tenga o no antecedentes de riesgo auditivo).



Ventajas de las Otoemisiones acústicas

• Es un estudio objetivo.

• Es simple de realizar

• Atraumático.

• Es confiable

• Es reproductible

• Es rápido ya que en pocos minutos pueden evaluarse ambos oídos.



Es un estudio que no produce molestias ni daño a los bebés, no necesita preparación previa ni especial, sólo requiere que el bebé esté dormido, o en caso de estar despierto debe estar tranquilo y relajado.

 

Hay actitudes de los bebés que los padres deben prestar atención; por ejemplo cuando:


De 0 a 3 meses
No se despierta con ruidos intensos.

No reacciona (con llanto o estremecimiento) ante ruidos sorpresivos y fuertes.



De 3 a 6 meses
No busca con la mirada la voz de su madre.

No emite gritos o sonidos para llamar la atención.



De 6 a 9 meses
No responde cuando lo llaman por su nombre.

No gira ante los ruidos.



De 9 a 12 meses
No aprende a ejecutar órdenes sencillas (”chau”, “beso”, “upa”).

No emite sonidos que se le enseñan reiteradamente.

No manifiesta reconocer palabras familiares y sencillas.



De 12 a 18 meses
Se muestra interesado sólo por lo que ve.

No ejecuta órdenes sencillas.

No dice ninguna palabra.



De 18 a 24 meses.
No adquiere lenguaje.

Grita y/o señala cuando quiere algo.

No responde cuando lo llaman, aún gritándole



A los 3 años :
No se le entienden las palabras que dice.

No repite frases.

No contesta a preguntas sencillas.



A los 4 años :
No sabe contar lo que pasa.

No es capaz de mantener una conversación sencilla.

Es un niño distraído que se retrasa en sus aprendizajes.



La observación del niño debe continuar al menos durante el periodo escolar pues un 30% de las sorderas aparecen tardíamente.



Si a cualquier edad sospechara una posible sordera póngase en contacto con el médico pediatra.

martes, 6 de septiembre de 2011

Sindrome Uremico Hemolitico - Epidemiologiaescobar

La carne debe estar bien cocida

Al igual que la carne picada

Las hamburguesas no deben tener zonas rojas

Cuadro

Purpura

Purpura

Dialisis post SUH



RECOMENDACIONES PARA PREVENIR EL SÍNDROME URÉMICO HEMOLÍTICO



El ministerio de Salud de la Nación, a través de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología (ANMAT) recomienda a la población reforzar la higiene personal y la correcta elaboración de los alimentos como forma de evitar las infecciones producidas por la bacteria escherichia coli, causante –entre otras enfermedades– del Síndrome Urémico Hemolítico (SUH).


Cocinar la carne completamente, en especial la carne picada y los productos elaborados con ella de manera que no queden partes rosadas o rojas en su interior; lavarse las manos con agua y jabón antes y después de ir al baño, antes de manipular alimentos y después de tocar alimentos crudos; lavar bien las frutas y verduras y consumir agua segura son los principales recaudos que deben tomarse para disminuir los riesgos de contaminación con la bacteria.


Si tiene dudas sobre la calidad del agua, se recomienda hervirla o agregar dos gotas de lavandina por litro de agua, agitar y dejar reposar 30 minutos antes de ingerirla. Para más información:

http://aguasegura.msal.gov.ar/

También se aconseja consumir leche pasteurizada y utilizar distintos utensilios para la manipulación de los alimentos, de manera de evitar la contaminación cruzada entre alimentos crudos y cocidos.

Las recomendaciones se enmarcan en el Plan de Contingencia y Prevención de las diarreas, elaborado por la cartera sanitaria en octubre último, a partir de la emergencia continental que generó la expansión de la pandemia de cólera en el hermano país de Haití.

Qué es el SUH

La Escherichia coli es una gran familia de bacterias, de las cuales la mayoría son inofensivas; algunos tipos de ellas pueden causar enfermedades, como la escherichia coli productora de toxina Shiga. Ésta puede causar una diarrea sanguinolenta que, usualmente, se cura sola, pero que puede complicarse y desarrollar insuficiencia renal aguda en niños (Síndrome Urémico Hemolítico o SUH) y trastornos de coagulación en adultos (Púrpura Trombocitopénica Trombótica o PTT).

La complicación de la enfermedad afecta particularmente a niños, ancianos y aquellos que, por padecer otras enfermedades, tienen su sistema inmunológico deprimido. En algunos casos, puede provocar la muerte.

El SUH puede presentarse a través de síntomas como diarrea, dolores abdominales, vómitos y otros más severos como diarrea sanguinolenta y deficiencias renales. El período de incubación de la enfermedad es de 3 a 9 días.

Los alimentos que pueden estar contaminados con la bacteria son carne picada de vaca y aves sin cocción completa como las hamburguesas, salame, arrollados de carne, leche sin pasteurizar, productos lácteos elaborados a partir de leche sin pasteurizar, aguas contaminadas, lechuga, repollo y otros vegetales que se consumen crudos.

Contaminación de los alimentos

La E. Coli productor de toxina Shiga se encuentra frecuentemente en el intestino de animales bovinos sanos y otros animales de granja, y llega a la superficie de las carnes por contaminación con materia fecal durante el proceso de faena o su posterior manipulación. Las carnes picadas son uno de los productos de mayor riesgo, ya que durante el picado, la bacteria pasa de la superficie de la carne al interior del producto, donde es más difícil que alcance la temperatura necesaria para eliminarse durante la cocción.

Pero la bacteria no solamente puede encontrarse en las carnes sino también en el agua, la leche sin pasteurizar y las verduras, que pueden contaminarse por contacto con las heces de estos animales (por ejemplo: las verduras por riego con aguas servidas, la leche durante el ordeñe, etc.).

Más consejos

Para la manipulación de los alimentos

Al realizar las compras, comience por los productos envasados y deje para el final los perecederos como carnes, aves, pescados o productos lácteos.

Si compra carne picada, prefiera la que fue procesada en el momento y consúmala inmediatamente. Recuerde que este producto se alterará más rápidamente que una pieza de carne entera.

Controle las fechas de vencimiento de todos los productos. No compre alimentos sin fecha, marca o números de registro, ni aquellos cuyo envase se encuentre en malas condiciones –latas o tetrapack abollados o hinchados, o bolsas plásticas rotas–.

No compre alimentos preparados que se exhiban a temperatura ambiente.

No permita que le expendan el pan sin guantes o luego de haber manipulado dinero.

No compre huevos que tengan su cáscara rota o sucia.

Los productos como las carnes, aves y pescados deben guardarse en bolsas, separados de otros alimentos, para evitar que los jugos de los mismos puedan contaminarlos.

Si solicita el envío de mercadería a domicilio, asegúrese de que los productos perecederos permanezcan el menor tiempo posible a temperatura ambiente.

No guarde los productos de limpieza en las mismas bolsas que los alimentos.

Si durante la compra desiste de llevar algún producto perecedero que ya había seleccionado, devuélvalo al correspondiente refrigerador, para evitar que se corte la cadena de frío.


En el hogar

Al guardar la mercadería, coloque adelante los productos que venzan primero, a fin de consumirlos antes de que eso ocurra.

No mezcle alimentos crudos y cocidos. Guarde en heladera y tapados aquellos alimentos que no van a ser sometidos al calor antes de ser ingeridos. De esta forma, prevendrá posibles contaminaciones con otros productos.

Lave las verduras y las frutas antes de ubicarlas en la heladera. Proceda de la misma forma con los envases de bebida.

Al abrir una lata de conserva, transfiera todo el contenido a un envase de vidrio o de plástico. Nunca conserve el excedente en el envase original (lata).

Conserve los huevos en la heladera y en su envase original, separados de otros alimentos listos para ser consumidos.

Higienice y descongele su heladera y/o freezer periódicamente.


Durante la preparación

No vuelva a congelar un alimento que ya fue descongelado, pues ello favorece la contaminación con microorganismos y su posterior proliferación. Descongele el producto en la heladera y no a temperatura ambiente, ni lo aproxime a una fuente de calor o bajo el chorro de la canilla. Asegúrese de que, antes de cocinar el alimento, se haya completado su descongelación, sobre todo cuando se trata de piezas grandes.

Los preparados que contengan huevo crudo y las mezclas para preparar panqueques no deberán conservarse más de 24 horas.

No cocine verduras sin haberlas lavado previamente: la cocción puede destruir la contaminación microbiana presente pero no los contaminantes químicos (pesticidas, fertilizantes).

Si no posee agua de red controlada, hiérvala antes de usarla, pero no en forma prolongada. El calentamiento eliminará, por un lado, los microorganismos presentes, pero también concentrará algunas sales que podrían resultar dañinas para la salud.

Evite la contaminación cruzada, utilizando distintos utensilios para manipular los alimentos crudos y los cocidos.


Durante el almacenamiento

No utilice envases de alimentos o bebidas para guardar detergentes, limpiadores, insecticidas o solventes. Tampoco guarde alimentos en envases que hayan contenido otros productos.

No almacene alimentos junto a productos de limpieza.

No guarde los alimentos en bolsas de residuos.

No emplee cualquier envase cerámico para guardar alimentos, pues aquél podría contener cantidades excesivas de plomo.

Si no posee agua de red controlada, hiérvala antes de usarla, pero no en forma prolongada. El calentamiento eliminará, por un lado, los microorganismos presentes, pero también concentrará algunas sales que podrían resultar dañinas para la salud.

martes, 12 de abril de 2011

Viajes al Japon - Epidemiologiaescobar

Recomendaciones con respecto a los viajes al Japón


En este momento la OMS no recomienda restricciones generales con respecto a los viajes al Japón, sin embargo, los viajeros deberán abstenerse de visitar las zonas más afectadas por el sismo y el maremoto. Las interrupciones de los servicios esenciales, como los transportes y la electricidad, así como las actividades de socorro que se están desplegando, sobre todo la respuesta de emergencia y las actividades de control con relación a la central de energía nuclear dañada, dificultarán el traslado y podrían consumir recursos necesarios para los socorristas y la población local. Además, según han señalado las autoridades japonesas, está prohibido viajar a las zonas de evacuación y exclusión en torno a la central nuclear I de Fukushima.

Las personas que no tengan motivos para viajar deberían considerar el aplazamiento del viaje a cualquier zona donde la infraestructura se haya dañado considerablemente y donde las autoridades estén atendiendo las necesidades humanitarias urgentes.

En caso de que el viaje no pueda ser aplazado deben ser conscientes del riesgo de que haya nuevos terremotos en el país. Es más, habrá zonas donde escaseen la energía eléctrica, los combustibles, los alimentos y el agua.

Deberán estar atentas a los medios de comunicación locales, acatar los consejos e instrucciones de las autoridades locales e informar de los detalles de su visita y alojamiento a la embajada o consulado de su país.
 
La información acerca de la situación de los establecimientos de energía nuclear en Fukushima se puede conocer consultando el sitio web del Organismo de Seguridad Nuclear e Industrial del Japón (NISA) o el del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).


Solo las personas que participan en la respuesta de emergencia cerca de la central nuclear representan un riesgo de salud para los demás. Estas personas están en una zona donde hay niveles elevados de radioactividad y por su propia seguridad, deben someterse a la descontaminación antes de dejar el lugar. Las personas que vienen de la zona de evacuación de 20 km a la redonda de la central nuclear I de Fukushima y que se han sometido a los procedimientos apropiados de detección y descontaminación, así como las que proceden de otras partes del país, no plantean riesgos de radioactividad para los demás ni requieren ser sometidas a detección.
 

Exposición humana a la radiación ionizante


La población está expuesta cotidianamente a la radiación natural que procede del espacio (en forma de rayos cósmicos) y del material radiactivo presente en el suelo, el agua y el aire. Hasta cierto punto estas radiaciones naturales son inofensivas

La población puede también quedar expuesta a radiación artificial como los rayos X y otros dispositivos médicos.

La dosis de radiación se pueden expresar en unidades sievert (Sv). El promedio de tasa de dosis equivalente medida a nivel del mar es de 0.00012 milisievert mSv/h. Las personas están expuestas a aproximadamente 3.0 mSV/año, de las cuáles el 80% (2.4 mSv) tiene un origen natural (radiación de fondo), el 19.6% (casi 0.6 mSv) es consecuencia del uso de radiaciones en medicina, y el 0.4% restante procede de otras fuentes artificiales de radiación.

El riesgo para la salud no sólo depende de la intensidad de la radiación y de la duración de la exposición, sino también del tipo de tejido afectado y de su capacidad de absorción. Por ejemplo, los órganos reproductores son 20 veces más sensibles que la piel.

La dosis efectiva (suma de las dosis recibida desde el exterior del cuerpo y desde su interior) que se considera que empieza a producir efectos en el organismo de forma detectable es de 100 mSv en un periodo de 1 año.

La Unión Europea, limita la dosis efectiva para trabajadores expuestos a 100 mSv durante un período de cinco años consecutivos, con una dosis efectiva máxima de 50 mSv en cualquier año, y existen otros límites concretos de dosis equivalentes en determinadas zonas del cuerpo, como el cristalino, la piel o las extremidades, además de límites concretos para mujeres embarazadas o lactantes. Para la población general, el límite de dosis efectiva es de 1 mSv por año, aunque en circunstancias especiales puede permitirse un valor de dosis efectiva más elevado en un único año, siempre que no se sobrepasen 5 mSv en cinco años consecutivos.


Los métodos de reducción de la dosis son: 1) reducción del tiempo de exposición, 2) aumento del blindaje y 3) aumento de la distancia a la fuente radiante.

A modo de ejemplo, se muestran las tasas de dosis en la actualidad utilizadas en una central nuclear para establecer los límites de permanencia en cada zona, el personal que puede acceder a ellas y su señalización.
 

La dosis efectiva permitida para alguien que trabaje con radiaciones ionizantes (por ejemplo, en una central nuclear o en un centro médico) es de 100 mSv en un periodo de 5 años, y no se podrán superar en ningún caso los 50 mSv en un mismo año.


Medidas de salud pública

Las medidas dependen de la exposición estimada: es decir, de la cantidad de radioactividad liberada a la atmósfera y de las condiciones meteorológicas, por ejemplo el viento y la lluvia. Las medidas pueden prever la evacuación de la población que se encuentre a una determinada distancia de la central, la reclusión en casa, la oficina, algún edificio seguro o a los refugios designados para disminuir la exposición, y la distribución y administración de pastillas de yodo para reducir el riesgo de cáncer de tiroides.

Si se justifica, las autoridades sanitarias o nacionales pueden prohibir o limitar el consumo de verduras y productos lácteos producidos en las cercanías de la central.

Solo las autoridades competentes pueden recomendar, después de haber realizado un análisis pormenorizado de la situación de emergencia, cuáles son las medidas de salud pública que haya que adoptar.
 

Medidas de protección personal


En caso de irradiación, quitarse la ropa y el calzado antes de entrar en la casa o el refugio para evitar la contaminación. La ropa y el calzado utilizados deben ser cerrados herméticamente en una bolsa de plástico y colocarla en un lugar seguro.

Ducharse o bañarse con agua templada y jabón.

Notificar a las autoridades de la posesión de objetos personales que pueden haberse contaminado, para que se manejen apropiadamente y se eliminen conforme a los procedimientos nacionales aceptados.
 
Cuando se produce un incidente radiológico o nuclear, las autoridades de salud pública pueden ordenar a los residentes de las zonas afectadas que permanezcan en el interior de los edificios, en lugar de evacuarlos. Puede que se le aconseje que permanezcan en casa,, en el trabajo o en refugios públicos, lo cual le protegerá de la exposición a la radiación externa o de la inhalación de material radioactivo.


Las pastillas de yoduro de potasio solo se deben tomar si lo recomiendan las autoridades sanitarias. Si se está en riesgo de exponerse o se ha realizado la exposición al yodo radioactivo, las pastillas de yoduro de potasio evitan que la forma radioactiva se acumule en la glándula tiroides. Cuando esto se hace antes o poco después de la exposición, puede disminuirse el riesgo de cáncer de tiroides. Estas pastillas no están contraindicadas durante el embarazo o en la lactancia

OMS Acción Sanitaria en las Crisis, 1 de abril de 2011

martes, 29 de marzo de 2011

HALLUX VALGUS (JUANETE) - Epidemiologiaescobar





















El juanete o "hallux valgus" es una protuberancia ósea del primer dedo del pie (dedo gordo), que se asocia a deformaciones de éste. Debería tratarse al mínimo síntoma para evitar tanto una intervención quirúrgica como posibles complicaciones en otras partes del cuerpo. Su gravedad determina la vida cotidiana de los afectados, por lo que son esenciales tratamientos que vayan más allá de los aspectos sintomáticos, garanticen la calidad de vida de los pacientes y minimicen el daño. Por géneros, los juanetes son más frecuentes en mujeres de edad avanzada. Los antecedentes familiares, así como utilizar tacones altos o zapatos demasiado estrechos están relacionados de forma directa con su desarrollo.



Cuanto más grave sea el juanete, mayor es la probabilidad de que otras partes del cuerpo desarrollen también alteraciones. Mujeres y ancianos son los más proclives a sufrir juanetes graves y, por tanto, quienes más deberían prevenir esta afección, debido a la mala calidad de vida (tanto en la salud general como en las extremidades inferiores) e intenso dolor que a menudo provocan. No obstante, si bien es frecuente sobre todo en estos dos grupos, la consecuencia de la severidad afecta a todos por igual, con independencia de la edad, el sexo, el índice de masa corporal o el dolor en otra zona del organismo.


Molesta protuberancia ósea


El juanete es una prominencia en el lado externo del primer dedo del pie, que se forma a medida que éste se inclina hacia el segundo dedo, en lugar de señalar hacia delante. Se desarrolla con el paso del tiempo e implica dolor en el tejido blando y protrusión ósea. A medida que la deformidad progresa, el desplazamiento lateral del dedo interfiere con el alineamiento y el funcionamiento de los dedos menores, una situación que comporta mayores deformidades, como la superposición de los dos primeros dedos, dedos en "martillo" o en "garra", alteración de los sistemas de sostén del peso corporal y desarrollo de hiperqueratosis o callos.


Un equipo internacional de investigadores de la Universidad de La Trobe (Australia) y de Keele (Reino Unido) han estudiado esta dolorosa deformidad y han publicado sus conclusiones en la revista "Arthritis Care & Research". Los científicos evaluaron a cerca de 2.900 personas a partir de 56 años de edad, que participaban en un proyecto de investigación sobre la osteoartritis en Reino Unido. Un tercio de ellos padecía un cierto grado de juanetes.
 
Las conclusiones generales demostraron que, además de ser causa de dolor y discapacidad física, afectaban a la salud general, la vitalidad, el funcionamiento social y la salud mental. En consecuencia, los investigadores reclaman que el tratamiento de esta afección, reumática y discapacitante, tenga en cuenta, además del alivio de los síntomas y el dolor local, otros beneficios respecto a la calidad de vida de los afectados. Entre los tratamientos deben incluirse la corrección o el enlentecimiento de la progresión de la deformidad.
 
Rodillas, caderas y vértebras


Un juanete tiene distintas consecuencias, como la formación de durezas en varias zonas alrededor del dedo y la imposibilidad de calzarse con los zapatos que, con toda probabilidad, agravaron la deformidad. Pero los resultados más preocupantes son las complicaciones en rodillas, caderas o vértebras lumbares, que provocan un importante deterioro de la calidad de vida. Más del 70% de las mujeres españolas tiene problemas en pies y espalda, sobre todo, quienes practican deporte, según un estudio realizado por la Universidad Complutense de Madrid.



La encuesta "Patologías de pies y espalda de las mujeres españolas", ha establecido en más de 1.600 mujeres la relación del ejercicio, el sedentarismo o el uso de tacón con diversas patologías localizadas en pies y espalda. Los principales factores han resultado ser el uso cotidiano de tacones, las horas que se pasan de pie en el trabajo y una mayor edad. Estos motivos provocan que un 44% de las mujeres sufran una patología relacionada con los pies y un 20% de ellas, dos. Los problemas más habituales son las durezas (59%) y los juanetes (20%). El aumento de problemas en espalda y pies también se ha asociado al incremento considerable de obesidad.



Respecto a la práctica deportiva, el 77% de las mujeres que practican ejercicio cada día tienen durezas en los pies y el 20%, dolor cervical. A tenor de estas cifras, los investigadores reclaman sentido común y una planificación al llevar a cabo una actividad física de forma rutinaria. Del estudio se extrae también que si aumenta el gasto en el tratamiento de patologías del pie, también lo hace, de forma proporcional, el relacionado con las enfermedades musculoesqueléticas de la espalda. Las dos se solapan con frecuencia.

¿CUÁNDO OPERAR?


La intervención quirúrgica de juanetes representa alrededor de un 30% de las operaciones relacionadas con la especialidad de traumatología. Pero, ¿es siempre conveniente la cirugía? Para valorar la necesidad de una intervención es conveniente diferenciar entre la deformación que duele y la que no. En el primer caso, será necesario operar. En el segundo se prefiere no hacerlo, aunque se debe seguir un control de la evolución. La intervención siempre se ha considerado complicada y dolorosa, pero en los últimos años se han registrado avances respecto a técnicas muy poco invasivas. Éstas permiten, incluso, tratar los daños paralelos al propio juanete (afección de otros dedos, en "martillo" o en "garra").



En cualquier caso, siempre es preferible evitar el paso por el quirófano, por lo que se recomienda acudir al especialista al detectar el mínimo síntoma, en estadios iniciales. A tiempo, se pueden tomar diversas medidas preventivas, como el uso de plantillas que ayudan a corregir el daño y evitan males mayores.



PREVENCIÓN DESDE LA INFANCIA

Ciertos factores influyen en el desarrollo de juanetes. Uno de los más importantes, además de la predisposición hereditaria, es el uso prolongado de un calzado inadecuado (estrecho, de punta y con tacón alto). Por esta razón, la clave de la prevención está en utilizar un formato adecuado, incluso desde la infancia. Es posible disminuir el desarrollo de esta deformidad si se utilizan zapatos cómodos y amplios para que los dedos no estén comprimidos ni se limite su movilidad. Una suela flexible, a poder ser de cuero, un contrafuerte -borde posterior- que no impida el movimiento del tobillo ni sea demasiado rígido, un empeine cubierto y un tacón entre 2 y 6 centímetros son otras características del calzado idóneo.

lunes, 21 de marzo de 2011

Temas publicados hasta Febrero/2011

ABRIL


Recomendaciones a la poblacion para la deteccion de medicamentos ilegitimos

manejo de excretas domiciliarias

cuidado del agua que consumimos

Vivienda saludable, insectos, cucarachas y roedores

vivienda saludable, alimentos

Vivienda saludable, peligros electricos en casa

cuidado de la diabetes en la escuela

Prevencion de Triquinosis

Fiebre amarilla, vacunacion

Marea Roja, que es?

Poster de elongacion pre y post ejercicio

Test de la escalera

Turnos de farmacias mes de abril 2010

Prevencion para la salud cardiovascular y tumores

Enfermedad celiaca

Intoxicaciones accidentales en el hogar

Intoxicacion accidental por monoxido de carbono

Accidentes hogareños, cocinas

Accidentes hogareños, baños

Cuidemos a nuestro bebe

Prevencion de gripe H1N1 y otras enfermedades respiratorias

Medidas para prevenir el SUH

Recomendaciones en caso de inundaciones

11 años, vacuna nueva en el calendario

Campaña nacional de vacunacion antigripal H1N1



MAYO

Mundial Sudafrica

Salud Sexual y reproductiva - linea del ministerio de salud

Leptospirosis

Sudafrica 2010 consejos para viajar al mundial

Las vitaminas, elementos escenciales en la alimentacion

Indice Glucemico

Informacion basica sobre vacunas

Consecuencias funcionales de la deficiencia de hierro

Enfermedad Celiaca, Quinoa

Enfermedad Celiaca, consejos para comer fuera del hogar

Enfermedad Celiaca, consejos para la alimentacion en el hogar



JUNIO

Infecciones por animales domesticos

Encefalitis por Flavivirus en la Argentina

Bartonella Henselae, fiebre por arañazo del gato

Giardiasis

Helicobacter Pylori

Enfermedad Mano Pie Boca

Eccema atopico

Deficiencia selectiva de IgA

Daltonismo

Cuerpo Extraño en el ojo

Bruxismo

Baño del bebe

Alergias

Albinismo

Enfermedad por arañazo del gato

conjuntivitis

Quemaduras accidentales

Intoxicacion por Monoxido de Carbono

Parasitosis Intestinal

Salud dental de los bebes

Tos convulsa

Mononucleosis infecciones

Carbunclo (Antrax) lo que debe saber

Peligro en la ingestion de miel en lactantes

Piojos, concepto y detalles

Vacuna contra el cancer cervical

El sindrome de la adiccion



JULIO

Leishmaniosis

Leptospirosis

Clamidias

Citomegalovirus

Infeccion micotica de la uña

Mascotas y la persona inmunocomprometida

Miastenia Gravis

Molusco contagioso

Talasemia

Telefonos celulares y cancer

Picadura de garrapatas

Reacciones alergicas

Sarna

Pitiriasis rosada de Gilbert

Purpura de shoenlein henoch

Enfermedades a Neumococo

Difteria

Lavado de manos

Medusas

Glositis geografica benigna

Manchas mongolicas azules

Escorbuto y carencia de vitamina C

Giardiasis



AGOSTO

Los bebes y la diarrea

Codo de tenista

Codo de golfista

Como enfrentar una enfermedad cronica

Pediculos Capitis

Chalazion y Orzuelo

Tabaquismo

Hemograma

Enfermedad del sueño o tripanosomiasis africana

todo sobre las grasas

sarampion, quien debe vacunarse

Hidatidosis



SEPTIEMBRE

Riskettsiosis

Dengue

Virus San Luis

Escorpiones

Tatuajes y Resonancia Magnetica Nuclear

Deporte seguro - Consultorio deportologico virtual de la provincia bs as

Enfermedades transmitidas por el agua



OCTUBRE

Pobreza y enfermedades emergentes y reemergentes

Accidentes Ofidicos

aracneidismo

Brucelosis

Primeras comidas del bebe

Riesgo de salud por exposicion al humo

Colera en Haiti

Agua y litiasis renal



NOVIEMBRE

Temas publicados hasta el 31 10 2010

Microondas precauciones

Mononucleosis infecciosa

Enfermedades tropicales desatendidas

Dermatitis seborreica

Trastornos metabolicos en obesos y en no obesos

Vision de los perros



DICIEMBRE

Controversias, actualidades, ilustracion, logros y avances en la patologia del pie plano

Prevencion accidentes de transito



ENERO

Listado publicado hasta diciembre

metapneumovirus

Hantavirus

Brote Poliomielitis en el Congo con 42% mortalidad



FEBRERO

Enfermedad de Chagas

Accidentes Video

Lucha contra la anorexia Video

Tacoma - Enfermedades olvidadas

Obesidad nociones - Genetica - Riesgos

Nuevo Tratamiento para piojos

Impetigo

lunes, 21 de febrero de 2011

IMPETIGO - Epidemiologiaescobar












El impétigo, una infección cutánea contagiosa que
generalmente cursa con ampollas o úlceras en cara,
cuello, manos, y área de pañal es una de las infecciones
cutáneas más frecuentes en la población infantil.




Generalmente está provocado por una de dos bacterias:
Staphylococcus aureus o el estreptococo del grupo A.
El impétigo suele afectar a niños en edad escolar y preescolar.
Los niños son más proclives a desarrollar impétigo si ya
tienen la piel irritada por otros problemas dérmicos, como
el eczema, la urticaria, y una picadura de insecto.



Buenos hábitos higiénicos pueden ayudar a prevenir el
impétigo, que se suele desarrollarse cuando una úlcera
o erupción se rasca repetidamente (por ejemplo, una
urticaria se puede infectar y evolucionar a impétigo).
El impétigo es tratado con una crema antibiótica o la
medicina antibióticas tomadas por boca.



Signos y síntomas

El impétigo puede afectar a la piel de cualquier parte
del cuerpo, aunque suele aparecer en la nariz y la boca,
las manos, los antebrazos, y la área de pañal en niños
más jóvenes.



Hay dos tipos de impétigo: bullous (ampollas grandes)
y non-bullous (crusted). La forma de non-bullous o
crusted es más común. Esto es causado generalmente
por Staphylococcus aureus pero también puede ser
causado por la infección con el estreptococo del grupo A.
Non-bullous impétigo está provocado por el estreptococo
del grupo A, inicialmente se manifiesta mediante pequeñas
ampollas que acaban reventando y dejan pequeñas áreas
de piel roja y húmeda que pueden supurar. Gradualmente,
el área afectada se cubre de una costra de color canela o
marrón amarillento, como si estuviera cubierta de miel o
azúcar moreno.



El impétigo de bullous casi siempre causado por el
estafilococo cursa con ampollas de mayor tamaño que
están llenas de líquido, primero transparente y luego turbio.
Estas ampollas tienden a permanecer intactas más tiempo
sin reventar.



Contagio

El impétigo puede picar y la infección se extiende a otras
partes del cuerpo cuando el niño se rasca una parte infectada
y luego se toca otras partes del cuerpo.



El impétigo es contagioso y puede afectar a cualquier
persona que entre en contacto con la piel infectada o
con objetos que hayan estado en contacto con esta última,
como la ropa de vestir, las toallas y la ropa de cama.



Tratamiento

Cuando solamente afecta a áreas de piel reducidas,
generalmente el impétigo se puede tratar con pomada
antibiótica. Pero si la infección se ha extendido a otras
áreas del cuerpo o la pomada no surte efecto, es posible
que el pediatra recete antibióticos al niño, sea en forma
de comprimidos o de jarabe.



Una vez iniciado el tratamiento antibiótico, el impétigo
debería empezar a remitir al cabo de pocos días.
Es importante asegurarse de que el niño toma la medicación
siguiendo al pie de la letra las indicaciones del pediatra.
En caso contrario, podría desarrollar una infección cutánea
más importante.



Mientras se está curando la infección, se deben lavar
diariamente y con suavidad las áreas de piel infectadas
utilizando una gasa limpia y jabón antiséptico.
Empape en agua tibia jabonosa las áreas de piel costrosa
para eliminar las capas de costra (aunque no es necesario
eliminarlas completamente).



Para impedir que el impétigo se extienda a otras partes
del cuerpo, es probable que el pediatra recomiende cubrir
las áreas afectadas con gasa y tela adhesiva o un vendaje
plástico holgado. Las uñas del niño deberán mantenerse
limpias y cortas.



Prevención

Buenos hábitos higiénicos, como lavarse las manos
regularmente, pueden ayudar a prevenir el impétigo.
Lave la piel de su hijo con agua y jabón y asegúrese
de que su hijo se bañe o duche regularmente.
Preste especial atención a las áreas de piel lesionadas,
como los cortes, rasguños, picaduras de bichos,
partes afectadas por el eczema y erupciones provocadas
por urticarias. Mantenga esas áreas limpias y cubiertas.



Asegúrese de que toda persona de su familia que
padezca impétigo lleve las uñas bien cortadas y las
úlceras del impétigo cubiertas con gasa y tela adhesiva.



Prevenga el contagio del impétigo a otros miembros
de la familia utilizando jabón antibacteriano y asegurándose
de que cada miembro de la familia utilice su propia toalla.
Si es necesario, sustituya las toallas de ropa por toallitas
desechables de papel hasta que remita el impétigo.
Separe la ropa de cama, las toallas y la ropa de vestir de
la persona infectada de la del resto de la familia y lávela
con agua caliente.



Cuándo llamar al pediatra

Llame al pediatra si su hijo presenta signos o síntomas
de impétigo, sobre todo si ha estado en contacto con
otro miembro de la familia o algún compañero de clase
que tenga la infección. Si su hijo ya ha iniciado el tratamiento,
vigile las úlceras y llame al pediatra si la infección no empieza
a remitir al cabo de tres días de tratamiento o si el niño tiene
fiebre. Si el área que rodea la erupción se pone roja, caliente
o dolorosa al tacto, informe al pediatra lo antes posible.