jueves, 25 de septiembre de 2014

Hidatidosis - Epidemiologiaescobar

Hidatidosis

¿Qué es?
La hidatidosis es una enfermedad producida por un parásito que se llama Echinococcus granulosus y que transmite el perro a través de su materia fecal. Cuando el perro infectado elimina su materia fecal, salen con ella miles de huevos del parásito que contaminan el agua, el pasto, la tierra, las verduras y hasta quedan adheridos en el pelo del mismo perro. Cuando las ovejas comen los huevos con el pasto o el agua, en sus órganos (pulmones, hígado, etc.) se forman los quistes. Si el perro es alimentado con estas vísceras enfermas, en su intestino se forman otra vez los parásitos, y empieza el ciclo nuevamente. 

¿Cómo se transmite?
La infección se produce cuando los huevos del parásito llegan a la boca de las personas (principalmente de los niños) y esto ocurre por actividades como: darle besos al perro, dejarse lamer por el perro, comer verduras contaminadas, tomar agua contaminada, etc.

¿Cuáles son los síntomas?
Las personas enfermas desarrollan quistes en el hígado y los pulmones, aunque también pueden llegar a otros lugares del cuerpo. Las personas con quistes hidatídicos pueden no tener síntomas durante muchos años (son portadores asintomáticos) hasta que el quiste es más grande y aparecen los síntomas (convirtiéndose en portadores sintomáticos).

¿Cómo es el tratamiento?
En las personas los quistes pequeños se tratan con medicación pero si alcanzan un gran tamaño se debe recurrir a la cirugía. En los perros también se realiza un tratamiento con medicación para evitar la eliminación del parásito por materia fecal 
El sistema público de salud entrega gratuitamente medicamentos para el tratamiento en seres humanos y  para la desparasitación de los perros. 
 
¿Cómo se puede prevenir?
- No alimentemos a los perros con achuras crudas. 
- Desparasitemos a los perros cada 45 días. 
- Mantengamos a los perros lejos de los lugares donde se carnea 
- Lavemos con agua potable y a chorro fuerte las frutas y verduras. 
- Evitemos que los perros laman a los niños en la boca. 
- Evitemos que los niños se lleven tierra o arena a la boca. 
- Lavemos bien nuestras manos, después de tocar un perro, antes de comer y tantas veces como sea necesario. 
- Cerquemos las huertas para que no entren los perros. 
- Tratemos de tener pocos perros, uno o dos por familia y que no anden sueltos
Para más información ir al Programa Nacional de Control de Enfermedades Zoonóticas del Ministerio de Salud de la Nación.

Hantavirus - Epidemiologiaescobar

Hantavirus

¿Qué es?
El hantavirus es una enfermedad viral aguda grave, causada por el virus Hanta. Los ratones de campo (principalmente los colilargos) lo transmiten a las personas, eliminando el virus en la saliva, las heces y la orina. 
 
¿Cómo se transmite?
- Por inhalación: Es la causa más frecuente. Ocurre cuando respiramos en lugares abiertos o cerrados (galpones, huertas, pastizales) donde las heces o la orina de los roedores infectados desprendieron el virus contaminando el ambiente.
- Por contacto directo: Al tocar roedores vivos o muertos infectados, o las heces o la orina de estos roedores 
- Por mordeduras: Al ser mordidos por roedores infectados.

¿Cuáles son los síntomas?
Los síntomas se parecen a un estado gripal: fiebre, dolores musculares, escalofríos, cefaleas (dolores de cabeza) náuseas, vómitos, y a veces dolor abdominal y diarrea. Después de algunos días puede haber dificultad respiratoria que puede agravarse produciendo lo que se conoce como "síndrome cardiopulmonar por hantavirus", que si bien es poco frecuente puede llevar a la muerte si no ser tratado a tiempo.
¿Cómo es el tratamiento?
No existe tratamiento específico. Aquellos pacientes con síndorme cardiopulmonar por hantavirus deben ser asistidos en establecimientos hospitalarios, de preferencia con unidades de terapia intensiva que cuenten con asistencia respiratoria mecánica. 
¿Cómo puede prevenirse?
- Evitar la convivencia con roedores y el contacto con sus secreciones: 
- Evitar que los roedores entren o hagan nidos en las viviendas
- Tapar orificios en puertas, paredes y cañerías, mantener la higiene con agua y lavandina, colocar huertas y leña a más de 30 mts de las viviendas,   cortar pastos y malezas hasta un radio de 30 mts alrededor del domicilio. 
- Ventilar por lo menos 30 minutos antes de entrar a lugares que hayan estado cerrados (viviendas, galpones). Cubrirse la boca y la nariz con un pañuelo húmedo antes de ingresar. 
- Realizar la limpieza (pisos, mesas, cajones y alacenas) con una parte de lavandina cada diez de agua (dejar 30 minutos y luego enjuagar). Humedecer el piso antes de barrer para no levantar polvo. 
- Al acampar hacerlo lejos de maleza y basurales, no dormir directamente sobre el suelo y consumir agua potable. 
- Si se encuentra un roedor vivo: usar veneno para roedores o tramperas para capturarlo (no intentar tocarlo o golpearlo). Consulte en el municipio si se dispone de un servicio de control de plagas. 
- Si se encuentra un roedor muerto: rociarlo con lavandina junto con todo lo que haya podido estar en contacto y esperar un mínimo de 30 minutos. Luego recogerlo usando guantes y enterrarlo a más de 30 cm de profundidad o quemarlo.
Para más información ir al Programa Nacional de Control de Enfermedades Zoonóticas del Ministerio de Salud de la Nación.

Fiebre Amarilla - Epidemiologiaescobar

Fiebre Amarilla

¿Qué es?
La fiebre amarilla viral se transmite por la picadura de un tipo de mosquito, que previamente ha picado a una persona enferma y de esa manera se ha infectado. No todos los mosquitos contagian la fiebre amarilla, sólo aquellos que previamente han picado a un individuo enfermo. Se llama fiebre amarilla, porque a muchos de los que se enferman se les pone la piel de ese color.

¿Cómo se transmite?
El contagio solo se produce por la picadura de los mosquitos infectados. No se contagia a través del contacto personal, objetos ni por la leche materna.
Si bien cualquier persona puede contraer la fiebre amarilla, las personas de mayor edad y los niños, tienen mayor riesgo de presentar una enfermedad grave.

¿Cuáles son los síntomas?
Los síntomas iniciales pueden ser similares a los de una gripe e incluir fiebre, dolor de cabeza, vómito y dolores musculares. A medida que la enfermedad progresa, sangran las encías y la orina también contiene sangre. El paciente puede también sufrir ictericia (coloración amarilla de la piel).
¿Cuál es el tratamiento?
No hay un tratamiento específico para la enfermedad. Solamente se tratan los síntomas. Por eso es importante que concurra al Centro de Salud ante la sospecha. Allí le serán indicadas las medidas adecuadas a cada caso. No se automedique, porque los antifebriles de uso habitual pueden ser extremadamente perjudiciales.

¿Cómo puede prevenirse?
  • Quienes vivan en una zona de riesgo deben estar vacunados. La vacuna es segura y efectiva, y se debe aplicar a los 18 meses de vida, con un refuerzo a las 11 años. Para personas mayores de 60 años debe evaluarse la necesidad real según exposición a área de riesgo. La protección de la vacuna comienza 10 días después de la aplicación.
  • Quienes vayan a viajar a una zona de riesgo deben aplicarse la vacuna (ver lugares de aplicación) 10 días antes de visitar el lugar. Además, es importante evitar las picaduras de mosquito utilizando repelentes, ropas claras y de mangas largas y pantalones largos.
  • Evitar permanecer en espacios abiertos durante las horas donde hay más mosquitos: desde el atardecer hasta entrada la noche.
  • Usar repelente en abundancia y renovar la aplicación según el tipo y concentración del mismo utilizado, especialmente si se estuvo en contacto con agua o si se transpiró en abundancia.
  • Evitar la reproducción de los mosquitos, vaciando todos los envases que acumulan agua.
  • Los monos también se enferman de fiebre amarilla, y a veces son los primeros en enfermarse. Por eso si vemos monos muertos o enfermos, debemos informar al Centro de Salud.


Para más información ir a:

Brucelosis - Epidemiologiaescobar

Brucelosis



¿Qué es?
La brucelosis es una enfermedad bacteriana que puede presentarse de forma aguda con comienzo brusco o de forma gradual, o evolucionar hasta hacerse crónica (permanente). Infecta principalmente a los animales domésticos comoperros, vacas, cabras, ovejas y cerdos, aunque también puede afectar a la fauna silvestre y a los mamíferos marinos. También la puede contraer el ser humano.

¿Cómo se transmite?
Se transmite a través del consumo de alimentos contaminados, como leche y quesos no pasteurizados; la inhalación de aerosoles infectantes y también por contacto con las secreciones de los animales que abortan sus fetos. La transmisión de brucelosis de persona a persona es extremadamente rara.
 
¿Cuáles son los síntomas?
Los síntomas de la brucelosis incluyen fiebre intermitente o irregular de duración variable, dolor de cabeza, debilidad, sudoración, escalofríos, adelgazamiento y dolores generalizados.

¿Cuál es el tratamiento?
Es a base de antibióticos. Para prevenir la infección crónica es esencial tener un diagnóstico temprano seguido por tratamiento.
¿Cómo puede prevenirse?
_ Evitar consumo de lácteos elaborados con leche no pasteurizada.
_ Al comprar la leche y productos lácteos frescos, compruebe la presencia de la marca de identificación.
_ Lave y desinfecte los alimentos de origen vegetal que consuma crudos.
En áreas rurales:
_ En los profesionales que manejen ganado, debe implementarse una adecuada protección individual y controles serológicos periódicos (semestralmente).
_ Tener cuidado en el manejo y eliminación de placentas, secreciones y fetos de los animales.
_ En zonas endémicas, se deben vacunar vacas y cabras.
_ Es necesario desinfectar en las áreas contaminadas.

Enfermedades zoonóticas - Epidemiologiaescobar

Enfermedades zoonóticas

Las zoonosis constituyen un grupo de enfermedades de los animales que son transmitidas al hombre por contagio directo con el animal enfermo, a través de algún fluido corporal como orina o saliva, o mediante la presencia de algún intermediario como pueden ser los mosquitos u otros insectos. También pueden ser contraídas por consumo de alimentos de origen animal que no cuentan con los controles sanitarios correspondientes, o por consumo de frutas y verduras crudas mal lavadas.
Las zoonosis pueden ser causadas por diferentes agentes, tales como parásitos, virus o bacterias. Los parásitos son organismos que pueden encontrarse  por fuera del animal (ej: en la piel), éstos se denominan ectoparásitos; o por dentro (ej: en el  intestino), llamados endoparásitos. Algunos suelen verse a simple vista y otros  solamente a través de un microscopio. Estos organismos se alimentan de su hospedador, produciendo desde enfermedad  leve, a veces casi imperceptible, hasta daños más graves, en algunos casos pudiendo provocar la muerte. Algunos ejemplos de parásitos son Echinococcus granulosus, agente causal de la Hidatidosis, o Sarcoptes scabiei, causante de la Sarna Sarcóptica.
Las bacterias son microorganismos muy pequeños, no visibles a simple vista, que pueden presentar diferentes formas como bastones, denominados bacilos; redondos, llamados cocos;  o  forma espiralada como las espiroquetas. Las bacterias se pueden clasificar como saprófitas, éstas no generan enfermedad y se encuentran como habitantes normales en todos los seres vivos; o patógenas, como agentes causales de diversas patologías, dentro de las cuales se encuentran las enfermedades zoonóticas.
Algunas bacterias se encuentran en fluidos corporales, como la orina de los animales (ej: Leptospira interrogans, agente causal de la Leptospirosis), o en algunos alimentos como la leche sin pasteurizar (ej: Brucella abortus, agente causal de la Brucelosis), o la carne.
Los virus son microorganismos también muy pequeños, más pequeños que las bacterias. Éstos necesitan de las células de los seres vivos para poder vivir y multiplicarse, por la tanto suelen encontrarse dentro de ellas. Sin embargo, son capaces de existir dentro o fuera de ellas también. Algunos son más resistentes a diversas condiciones de temperatura y humedad, y otros más susceptibles. Como ejemplos se encuentran  el virus causante de la fiebre amarilla, que se puede encontrar dentro de los glóbulos blancos de la sangre y se contagia a través de la picadura de mosquitos; o el virus causal de hantavirus, que puede ser transmitido a través de contacto directo o inhalación de partículas virales que son eliminadas en materia fecal u orina de algunas especies de roedores.
Para más información ir al Programa Nacional de Control de Enfermedades Zoonóticas del Ministerio de Salud de la Nación.

lunes, 11 de agosto de 2014

Enfermedad por el virus del Ébola







El virus del Ébola causa en el ser humano la enfermedad homónima (EVE)
perteneciente al grupo de las fiebres hemorrágicas virales.

Agente infeccioso: El género Ebolavirus es, junto con los géneros Marburgvirus
y Cuevavirus, uno de los tres miembros de la familia Filoviridae (filovirus). El
género Ebolavirus comprende cinco especies distintas: Bundibugyo ebolavirus
(EBOV-B); Zaire ebolavirus (EBOV-Z); Reston ebolavirus (EBOV-R); Sudan
ebolavirus (EBOV-S); Tai Forest ebolavirus (EBOV-TF). Las especies EBOV-B y
EBOV-Sse han asociado a grandes brotes de EVE en África, al contrario de las
especies EBOV-Ry EBOV-TF. La especie EBOV-R, encontrada en Filipinas y China,
puede infectar al ser humano, pero hasta sólo se han registrado casos de
infección asintomática.

Transmisión: El virus del Ébola se introduce en la población humana a través de
la transmisión humano-animal. Posteriormente, se propaga en la comunidad
mediante la transmisión de persona a persona por contacto directo con fluidos
y/o secreciones corporales, a través de las membranas mucosas o de soluciones
de continuidad de la piel.
La infección del personal sanitario al tratar a pacientes con EVE se observó ante
contacto estrecho sin precauciones estrictas para el control de la misma.

Reservorio: Existe participación de los primates no humanos (gorilas,
chimpancés, monos) y murciélagos en la cadena de transmisión a los humanos,
a través del contacto estrecho o manipulación de los mismos. En África se
involucraron también antílopes selváticos y puercos espines.

Período de incubación: Oscila entre 2 y 21 días, con un promedio de 8 a 10
días. No existe riesgo de transmisión durante el período de incubación.

Período de transmisibilidad: Comienza con la fase febril. La transmisibilidad
aumenta con las etapas del cuadro, en tanto el virus esté presente en sangre y
secreciones. Se ha aislado el virus de Ébola en líquido seminal 7 semanas
posteriores al restablecimiento clínico del paciente. Susceptibilidad: Las
personas de cualquier edad son susceptibles.

Manifestaciones clínicas: La EVE es una enfermedad aguda grave que se
caracteriza por la súbita aparición de fiebre, debilidad general, mialgias y
cefalea, seguida de faringitis, vómito, diarrea y erupción maculopapulosa. En
las formas graves, la diátesis hemorrágica suele acompañarse de insuficiencia
hepática y renal, hasta disfunción de órganos múltiples. Los hallazgos de
laboratorio incluyen linfocitopenia, trombocitopenia, elevación de las enzimas
hepáticas, y de los niveles de urea y creatinina en fase de insuficiencia renal.

Diagnóstico diferencial: Paludismo, Fiebre tifoidea, shigelosis, cólera,
leptospirosis, peste, rickettsiosis, fiebre recurrente, meningitis, hepatitis y otras
fiebres hemorrágicas virales.

Diagnóstico laboratorial: El diagnóstico definitivo de infección por virus del Ébola
se realizará por distintas pruebas: ELISA, detección de antígenos, pruebas de
neutralización, RT-PCR, o por aislamiento del virus mediante cultivo celular. Las
muestras de los pacientes suponen un peligro biológico, por lo que deben
realizarse en condiciones de máxima contención biológica.

Tratamiento: Sintomático y de sostén. Los casos graves requieren cuidados
intensivos. No existe tratamiento específico al momento.

Prevención: Precauciones estándares y en el contacto directo con el paciente,
limpieza del ambiente con pacientes sintomáticos con EVE, manejo de residuos
en el ámbito hospitalario, disposición segura de cadáveres.